Quinto Elemento

Martín Robbio: “En este disco encontré un equilibrio entre la raíz y la experimentación, entre lo escrito y lo improvisado”


05 de noviembre de 2026

El pianista y compositor Martín Robbio, radicado en Brasil, presenta su nuevo disco. 

VIERNES 6 DE NOVIEMBRE 20:45 hs y 23 hs, en PREZ, Anchorena 1347, CABA

Juan Bayon (contrabajo), Nicolás Politzer (batería), Agustín Vega (guitarra),

Lucas Goicoechea (saxo alto), Inti Sabev (clarinete, clarón y saxo tenor), 

Facundo Guevara (percusión) y Martín Robbio (piano y composición).  

Entradas $22.000 en www.prez.ar o en https://www.tuentrada.com/

Los cauces del aire es el nuevo disco del pianista y compositor Martín Robbio. Es un proyecto ambicioso desde la composición, los arreglos y la instrumentación, en el que las búsquedas iniciadas en 2012, cuando editó su primer álbum, alcanzan su punto más alto, consolidando un sonido armónico entre los géneros populares de raíz sudamericana y un vuelo compositivo que recurre a herramientas sofisticadas que, sin embargo, suenan simples y accesibles. Se trata de un álbum con música completamente original compuesta en Río de Janeiro, donde Martín reside hace cuatro años, y grabada en Buenos Aires por un octeto conformado por algunos de los mejores músicos de la escena nacional: Juan Pablo Navarro, Nicolás Politzer, Juan Filipelli, Facundo Guevara, Mauro Ciavattini, Lucas Goicoechea e Inti Sabev.

Desde su primer disco en 2012 Martín Robbio se ha destacado por la búsqueda de un sonido cuya base es la tradición argentina y sudamericana. Exceder esa tradición, renovarla, mantenerla viva llevándola más allá de sus límites es su manera de honrarla. Pianista, compositor y docente, lleva más de 20 años en la escena musical tanto acompañando a grandes músicos como al frente de sus propios proyectos. Con un conocimiento profundo de la tradición del folclore, tango, jazz, candombe, ritmos afroperuanos y música brasilera, Martín ha compartido grabaciones y escenarios con Raúl Carnota, Vitillo Ábalos, Liliana Herrero, Omar Mollo, Catupecu Machu, Enrique Norris, Hugo Fattoruso, Teresa Parodi,Robertinho Silva, Mauricio Einhorn, Amelita Baltar, (con quien grabó el disco El nuevo rumbo, ganador del premio Gardel, con la participación de Luis Alberto Spinetta, Fito Páez y Leopoldo Federico, entre otros). Durante 10 años fue pianista de la Orquesta de Música Sudamericana, dirigida por Nora Sarmoria.

-Los cauces del aire es tu flamante trabajo discográfico, conformado por 9 temas de tu autoría. ¿Que camino musical recorre tu nuevo disco?

-Es un disco especial porque fue compuesto y arreglado en soledad y viviendo afuera. Entonces el encuentro con los músicos se dio directamente antes de entrar al estudio en Buenos Aires. Eso le dio un carácter distinto al de mis discos anteriores en los que tenía posibilidad de trabajar con el grupo durante los ensayos. Eso hizo que le dedicara especial atención y mucho tiempo a la escritura: durante dos años escribí y reescribí, corregí y arreglé mucha de esta música, pensando en que, como iba a haber poco ensayo, lo ideal era llegar con todo bastante avanzado y resuelto. Por otro lado, siento que este disco es, al mismo tiempo, distinto de los anteriores, por lo que ya mencioné, pero también es consecuencia de ellos y sigue una línea que comencé con mi primer disco en 2012: la de buscar un sonido original a partir de la renovación y experimentación con músicas de raíz argentina y sudamericana. Creo que la mejor manera de honrar la tradición es renovarla, ponerla en movimiento, pero siempre con respeto y estudiando lo que hicieron nuestros antecesores. En este disco, creo haber encontrado un equilibrio entre la raíz y la experimentación, entre lo escrito y lo improvisado, que me tiene muy satisfecho.  

-Te acompaña en este trabajo una selección de grandes músicos. ¿Por qué los elegiste?

-Bueno, obviamente porque son grandes músicos. Eso asegura la calidad de la música, al menos en lo que respecta a la interpretación. Con algunos de ellos ya veníamos tocando, incluso somos amigos, así que el elemento personal también fue decisivo: creo que es importante juntarse con buena gente, con la que haya conexión más allá de la música porque eso nutre y se escucha en el resultado final. En particular, también busqué una combinación de músicos que me ayudara a plasmar el sonido que quería: por ejemplo, Juan Pablo Navarro es un contrabajista muy vinculado al tango, Facundo Guevara y Mauro Ciavattini son músicos más vinculados al folclore, y Lucas Goicoechea, Inti Sabev y Nico Politzer, más cercanos al jazz. Quería una base arraigada en la música de raíz y con mucha energía (eso le aportaron Juan Pablo y Facundo) para que después haya posibilidad de darle vuelo a la experimentación sonora. El resultado se puede escuchar en temas como Zonda, Mediodía o Huayra Yurac en los que hay secciones libres combinadas con bases de chacarera, vidala o malambo. 

-Lo presentas el 6 de noviembre en Prez ¿Qué propones para esa noche, con doble función y muchos invitados?

-Estamos con muchas ganas de tocar esta música porque aún no la estrenamos en vivo. Entonces hay mucha ansiedad y ganas de disfrutar estos shows y de mostrar este disco. Esta va a ser la única presentación en vivo en Buenos Aires con el grupo completo, por ahora, así que hacemos un doble set para aprovechar al máximo y que nadie se quede afuera. 

-En los tiempos que corren, es un gran desafío vivir de la música, del arte. ¿Por qué y para qué seguís apostando a la música como forma de vida?

-Qué pregunta difícil. Supongo que porque es lo que me gusta hacer y no podría dejar de hacerlo. Entonces, vale la pena asumir el desafío. Pero, además, en términos amplios creo profundamente que el arte es necesario, que nos hace bien, que nos une como comunidad, que nos representa colectiva e identitariamente y que presenta alternativas imperiosas frente a una homogeneidad de propuestas enfocadas en la utilidad, la ventaja y el resultado. Creo que hay algo de lo humano que no puede prescindir del arte, que necesita de procesos que corran riesgos, que no puedan garantizar un resultado determinado y que pongan el foco en algo que no es del orden utilitario, sino más bien del disfrute, y, por último, porque, a pesar de lo que muchas veces exhibimos, nos muestra que somos seres abiertos, imperfectos, incompletos y bastante ignorantes. Me parece que es bueno, en estos tiempos, no olvidarse de eso. 

-¿Por qué elegiste vivir en Brasil? ¿Cómo viviste el momento político que viven los brasileños, con el flamante triunfo de Lula para presidir al país durante otros cuatro años?

-Tengo una relación de amor con Brasil hace muchos años, por su música, su naturaleza, su gente; y finalmente, después de la pandemia, decidí venirme unos meses a probar suerte y me quedé. Ya llevo casi 5 años, estoy haciendo un doctorado en composición y trabajando bastante. Estas últimas semanas fueron una gran bocanada de esperanza. Muchísima gente recuperó la idea de que vale la pena juntarse, salir a la calle y luchar por lo que uno quiere. Estábamos casi resignados, pensando que no había forma de contrarrestar el poder de las redes, los algoritmos, la IA, EEUU, etc. y, sin embargo, fue una prueba de que con humildad y colectivamente todavía se pueden lograr muchas cosas. 


 

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